FESVIAL recuerda la necesidad de descansar cada dos horas y evitar la somnolencia en la conducción. El 45% de los accidentes podrían prevenirse si los conductores estuviesen suficientemente atentos.

 

 

 

Madrid, 31 de Agosto de 2017.- El verano es uno de los periodos del año en los que más movimiento por carretera hay, por lo que es necesario extremar las precauciones para evitar los errores humanos al volante, que están presentes en el 91% de los siniestros analizados en estudios científicos.
En la base de muchos errores humanos que preceden al accidente se encuentra una atención inadecuada. Según datos de la DGT, las estadísticas sugieren que al menos un 45% de los accidentes podrían prevenirse si todos los conductores implicados estuviesen suficientemente atentos a los eventos críticos que se producen antes de suceder al accidente.
Desde FESVIAL, su presidente, Luis Montoro, advierte sobre algunas conductas y factores de riesgo sobrevenidos, no reglados, relacionados con el factor humano, de los que no se suele hablar y que representan la cara oculta de muchos accidentes de tráfico.
Estos son algunos de los factores o situaciones a tener en cuenta, además del uso del cinturón de seguridad, o casco en las motos, respetar los límites de velocidad, no distraernos con el móvil mientras estamos al volante y evitar el consumo de alcohol o drogas:
1.- Alerta del conductor y fatiga. En un estudio que realizamos con 200 conductores a los que pusimos electrodos para medir su actividad cerebral mientras conducían descubrimos varios detalles como que un conductor fatigado duplica el número de distracciones, aumenta su tiempo de reacción, comete más errores y mira los retrovisores y las señales de tráfico cuatro veces menos que un conductor descansado.

Hay que poner especial alerta si conduciendo notamos que nos vamos hacia el centro de la carretera, nos movemos mucho en el asiento, se nos duermen los brazos, cambiamos de velocidad de manera innecesaria, notamos picor de cabeza o no recordamos lo que ha pasado en los últimos kilómetros. Son claros síntomas de que estamos bajo los efectos de la fatiga. Lo siguiente puede ser el accidente.
2.- Evitar la somnolencia en autopistas y autovías. Es muy importante efectuar una parada para descansar cada hora y media o dos horas, especialmente si conducimos por autovías y autopistas, para evitar el fenómeno hipnosis que aparece cuando conducimos durante un tiempo prolongado por entornos altamente seguros y predecibles, es importante tener en cuenta que nuestro de nivel de alerta puede experimentar descensos.
A nivel subjetivo, las manifestaciones de este fenómeno se perciben como una sensación de adormecimiento de la que el conductor no es consciente. A nivel conductual, el conductor es perfectamente capaz de continuar con la tarea de conducir mientras no se produzcan cambios notables en la vía, lo que proporciona un falso sentido de seguridad al no ser el conductor consciente de haber disminuido su atención.
3.- El descanso presenta un efecto diferente en función de la cantidad de tiempo que se haya estado conduciendo anteriormente. Tras conducir ininterrumpidamente más de tres horas, la recuperación no es tan marcada como si se descansa tras conducir alrededor de dos horas, donde el descanso si es eficaz.
4.- Horario de ruta. Es un error grave y frecuente medir el trayecto en tiempo y no en kilómetros, y ponerse una hora fija de llegada al lugar de destino final, ya que si se ve que ésta previsión no se cumple, los conductores tienden a incrementar las conductas de riesgo, en especial la velocidad y los adelantamientos peligrosos.
5.- Los momentos de mayor riesgo. Es importante saber que hay más riesgo de accidentes de tráfico en las salidas vacacionales que en el regreso, debido a la fatiga con que muchas veces se comienza el viaje. Son especialmente peligrosos los kilómetros finales del trayecto, cerca del destino. Ello se debe a la acción acumulada de la fatiga y hechos, poco mencionados, como el aplazamiento de necesidades fisiológicas hasta llegar al destino. Esto da lugar a un fuerte estrés y precipita las conductas de riesgo.
6.- Las horas de más peligro de accidente. Hay que evitar conducir entre las dos y las cuatro de la tarde y durante la noche. Por la noche es mucho mayor la posibilidad de sufrir un accidente, especialmente entre las dos y las cinco de la madrugada y al amanecer. Los accidentes nocturnos son mucho más graves que los diurnos, en parte debido al sueño y en parte a que durante la noche se pierde más de un 70 % de la visión. Además, en caso de siniestro, por la noche el rescate es más complicado.

7.- Discutir mientras se conduce. Hay muchos estudios que indican que las situaciones de estrés fuerte como un divorcio, la pérdida de un ser querido o un despido laboral, pueden duplicar la posibilidad de un accidente grave. También sabemos que las discusiones cuando se conduce son un grave riesgo: alteran la atención, incrementan el estrés y la agresividad, aumenta el tiempo de reacción y puede disminuir nuestra percepción del entorno en más de un 50%.
8.- Atentos al de delante: siempre alerta. En las grandes salidas vacacionales y el verano, las retenciones son frecuentes y ello da lugar a alcances en cadena verdaderamente brutales y que pueden ser muy graves si no se lleva correctamente el reposacabezas. Un golpe a solo 50 Km/h ejerce una fuerza en nuestro cuello de entre 180 y 300 kg.
9.- El efecto mirón ante un accidente o avería suele ser otro desencadenante de alcances. También cuando el vehículo que va delante frena bruscamente al ver un radar, fijo o móvil, y luego al pasarlo aceleran… La única manera de evitar estos accidentes es mantener la distancia de seguridad.
10.- Carreteras secundarias: un extra de atención. Con la proliferación de las autopistas y autovías, los conductores desconocen en muchas ocasiones los peligros de las carreteras secundarias. En estas vías los riesgos son muchos e impredecibles y por ello se requiere un extra de atención y alerta. De todos los peligros de las vías secundarias uno de los más graves es el del adelantamiento, una maniobra que cada vez se practica menos y que es extremadamente peligrosa. En un choque frontal a 80 km/h el riesgo de muerte es ya de un 70 por 100. Además un dato preocupante: casi un 20% de los conductores reconoce haber acelerado alguna vez cuando se les adelantaba.
11.- Los conductores ocasionales: un peligro en verano. Es este un hecho muy importante del que se habla poco. Hay aproximadamente un 53% de los conductores que utilizan el coche a diario. Frente a estos hay un 41 por 100 que conduce de forma ocasional. Estos conductores tienen un 40 % más de posibilidades de tener un accidente, especialmente en verano, por la falta de costumbre del uso del vehículo y por su poca práctica en las situaciones de riesgo habituales del tráfico.
Desde FESVIAL se subraya que es bueno tener carreteras inteligentes, excelente tener coches inteligentes, pero esto de nada nos va a servir si no tenemos conductores inteligentes y bien preparados, porque en las manos del conductor estará siempre la decisión última para evitar o provocar un accidente de tráfico.