29 Ene FESVIAL apoya la implantación de las Zonas 30
La Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL), ante el debate suscitado sobre las zonas 30 con motivo de la próxima reforma del Reglamento General de Circulación, considera que es una medida de impacto claramente positivo en la seguridad vial dentro del ámbito urbano.
Aparte de menor gravedad en los accidentes, el cambio de 50 km/h a 30 km/h, disminuye también el número global de accidentes, un hecho que tiene que ver con el mayor control del vehículo y la menor distancia de detección (suma de la distancia de reacción y la distancia de frenado del vehículo). A 50 km/h la distancia de detención de un coche en condiciones normales es de unos 25 metros, mientras que a 30 km/h es de tan solo 12 metros. Por ello los estudios indican, entre otras cosas, que en las zonas-30 se reducen todos los accidentes, en especial los atropellos de los niños.
Por otra parte, en las zonas-30 se logra un tráfico más calmado, que aparte de la mejora en la seguridad, da lugar a un entorno más agradable, recuperándose una gran parte de la vida de calle o de barrio, e incluso se sabe que tiene un efecto beneficioso para el comercio. Se ha descubierto incluso que el efecto sobre el «tráfico calmado» es de tal importancia, que en las calles cercanas a las zonas-30 la velocidad se disminuye alrededor de un 10%.
También se consigue una mejor convivencia entre bicicletas, peatones y vehículos con motor. Está constatado que se incrementa significativamente el número de peatones que transitan por las calles y que el uso de la bicicleta en estas zonas-30 aumenta entre un 15 y 20%, mientras que disminuye el uso de vehículos con motor, uno de los objetivos de las políticas europeas.
A todo ello se le unen otras dos ventajas, que también son una clara preocupación en la Unión Europea: el ruido y la contaminación. Los estudios indican que en las zonas-30 puede haber una disminución de unos tres decibelios, bajando también de manera significativa la contaminación por emisión de gases de los vehículos con motor.
Son evidentes en definitiva las ventajas de las zonas-30, dejando claro que no es una medida para imponer de manera generalizada a todas las vías de los núcleos urbanos. Su aplicación queda restringida a aquel tipo de calles que por sus características son especialmente proclives a que en ellas se puedan producir siniestros viales. No se puede olvidar que entre los problemas de futuro a los que habrá que prestar una especial atención, están los accidentes urbanos, que no están disminuyendo ni en España ni en la Unión Europea, en la misma medida que lo hacen en las vías interurbanas.