FESVIAL pide no confundir una mejora estadística con un problema resuelto: menos víctimas en el primer trimestre, pero la Semana Santa repite los riesgos de siempre

Señal de Stop para Balance de FESVIAL sobre la siniestralidad vial del primer trimestre de 2026 y la Semana Santa, con foco en carreteras convencionales, usuarios vulnerables y prevención.

FESVIAL pide no confundir una mejora estadística con un problema resuelto: menos víctimas en el primer trimestre, pero la Semana Santa repite los riesgos de siempre

FESVIAL valora el fuerte descenso del 22% en el primer trimestre, pero advierte de que la Semana Santa vuelve a mostrar la vulnerabilidad de las carreteras convencionales, un patrón preocupante y reclama coherencia normativa, evaluación rigurosa y reforzar la prevención de manera sostenida

La Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL) valora positivamente el descenso provisional de la siniestralidad vial registrado en el primer trimestre de 2026, pero advierte de que los resultados de la pasada Semana Santa obligan a mantener la cautela y a reforzar las actuaciones sobre los factores de riesgo que siguen repitiéndose con demasiada frecuencia en la carretera.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico, entre enero y marzo fallecieron 196 personas en siniestros viales, 56 menos que en el mismo periodo de 2025, lo que supone una caída del 22% pese al aumento de los desplazamientos. Sin embargo, el balance de Semana Santa se cerró con 30 personas fallecidas en 28 siniestros mortales, tres más que el año anterior, con 17,3 millones de desplazamientos de largo recorrido.

Para FESVIAL, esta doble lectura confirma que la mejora de las cifras es una noticia positiva, pero no suficiente para hablar de un problema resuelto. La fundación destaca que en Semana Santa 9 de cada 10 fallecidos se registraron en carreteras convencionales, un patrón que sigue repitiéndose en los grandes periodos de movilidad y que vuelve a señalar a la red secundaria como uno de los grandes puntos críticos de la seguridad vial en España.

“El descenso del primer trimestre es una noticia positiva, pero Semana Santa nos recuerda que no podemos confundir una mejora estadística con un problema resuelto. Mientras la mortalidad siga concentrándose de forma tan clara en carreteras convencionales y se mantenga la exposición de los usuarios más vulnerables, la seguridad vial seguirá teniendo un equilibrio frágil”, señala José Ignacio Lijarcio, presidente de FESVIAL.

La fundación subraya también el peso creciente de los atropellos y la especial exposición de los usuarios vulnerables. En Semana Santa murieron 9 usuarios vulnerables, de los que 5 eran peatones y 4 motoristas, mientras que en el balance trimestral el atropello a peatón fue el único tipo de siniestro mortal que aumentó, al pasar de 26 a 31 víctimas. Para FESVIAL, este dato obliga a reforzar la protección de peatones y motoristas y a revisar con más profundidad el diseño de los entornos viarios y la interacción entre los distintos modos de desplazamiento.

“La Semana Santa, en materia de tráfico, no puede seguir comportándose como un día de la marmota en seguridad vial. Cambian algunas cifras, pero se repiten demasiados problemas de fondo: carreteras convencionales, atropellos, usuarios vulnerables y conductas de riesgo que seguimos sin corregir del todo”, añade Lijarcio.

FESVIAL considera igualmente relevante aprovechar este contexto para analizar los primeros cien días de obligatoriedad de la baliza V16 conectada. La propia DGT ha informado de que la plataforma DGT 3.0 recibe de media unas 2.700 activaciones diarias de incidencias mediante este dispositivo, lo que refleja que el sistema está ya plenamente presente en la gestión del tráfico. La fundación valora positivamente este avance tecnológico, aunque considera necesario evaluar ahora con rigor su impacto real sobre la prevención del riesgo secundario, las colisiones posteriores y la protección de quienes sufren una inmovilización en carretera.

“La V16 conectada representa bien el tipo de tecnología útil que necesita la seguridad vial: sencilla, práctica y orientada a prevenir. El volumen de activaciones es relevante. El siguiente paso debe ser medir si esa implantación se traduce de forma efectiva en menos riesgo y más protección”, afirma el presidente de FESVIAL.

La fundación insiste, además, en que el alcohol y las drogas siguen demasiado presentes al volante como para aceptar retrocesos o bloqueos normativos. Los últimos datos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses reflejan que el alcohol estuvo presente en el 34,4% de los conductores fallecidos analizados en 2024, mientras que el conjunto de alcohol, drogas y/o psicofármacos alcanzó al 48,2%. A juicio de FESVIAL, estos datos hacen todavía más difícil de entender que el Parlamento no haya aprobado la rebaja de la tasa máxima de alcohol al volante a 0,2 g/l, una medida alineada con la evolución normativa de varios países europeos.

“No es coherente endurecer con razón la respuesta frente a los grandes excesos de velocidad y, al mismo tiempo, dejar en suspenso una medida preventiva como la rebaja de la tasa de alcohol cuando los datos toxicológicos siguen siendo tan contundentes. La seguridad vial necesita decisiones alineadas con la evidencia”, subraya Lijarcio.

En materia de velocidad, FESVIAL valora de forma positiva que el Congreso haya dado curso a la reforma del artículo 379.1 del Código Penal, que rebajaría el umbral del delito por exceso de velocidad a 50 km/h sobre el límite en ciudad y 70 km/h en carretera, frente a los actuales 60 y 80 km/h. Para la fundación, esta tramitación reconoce adecuadamente la gravedad de determinadas conductas y refuerza una respuesta normativa más acorde con el riesgo que suponen los excesos de velocidad más severos.

FESVIAL pone también el foco en la evolución de los vehículos de movilidad personal (VMP), un ámbito en plena reordenación normativa tras la puesta en marcha del registro en la DGT y la exigencia de seguro de responsabilidad civil frente a terceros. La fundación considera que estos pasos apuntan en la buena dirección, pero advierte de que todavía no existe un balance consolidado que permita medir con rigor el efecto real de la nueva regulación sobre la siniestralidad, la identificación de vehículos y la protección de terceros. Por ello, reclama un seguimiento específico y una evaluación pública y periódica de esta nueva etapa regulatoria.

“En los VMP hemos entrado en una etapa nueva: más trazabilidad, más identificación y más responsabilidad. Es un paso importante, pero 2026 tiene que ser también el año de la evaluación rigurosa de esa nueva regulación”, concluye José Ignacio Lijarcio.

FESVIAL considera que el contexto actual exige una respuesta coherente, sostenida y basada en evidencia: consolidar la mejora del primer trimestre, reforzar la protección en carreteras convencionales, actuar sobre atropellos y usuarios vulnerables, aprovechar tecnologías preventivas como la V16 conectada, evaluar con rigor la evolución de los VMP y mantener una línea normativa clara frente al alcohol, las drogas y los grandes excesos de velocidad.