FESVIAL valora positivamente una formación reglada para todos los conductores de la Unión Europea

El Parlamento Europeo lleva al pleno la aprobación de una formación reglada para la obtención del permiso de conducir, con el fin de mejorar la formación de los conductores en Europa.

La Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL) se muestra favorable y valora positivamente que el Parlamento Europeo acuerde una formación reglada para todos los conductores de la Unión Europea con el fin de mejorar su capacitación, “una medida que ya se aplica en la mayoría de los países de la UE”, subraya el Dr. Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial.

La propuesta de Directiva Europea del Permiso de Conducción, que el Parlamento Europeo votará previsiblemente a partir de mañana, “es una medida que, sin duda alguna, ayudaría a España a reducir los muertos y heridos causados por la siniestralidad vial”, apunta Javier Llamazares, presidente de FESVIAL.

El Parlamento Europeo aborda el debate sobre el informe de la Comisión de Transporte y Turismo en relación con el proyecto de directiva del permiso de conducción, donde se defenderá que se incluya una formación reglada para los aspirantes a conductores de la Unión Europea, enfocada, entre otros aspectos, al conocimiento de primeros auxilios, factores de riesgo y grupos vulnerables.

“Fesvial, entidad cofundadora de la Plataforma Seguridad Vial 21-30, precisamente ha defendido desde hace años la necesidad de impartir módulos de concienciación para los nuevos conductores, ya contemplados en la legislación española y donde se establece la posibilidad de desarrollarlos. Se trata de una medida que ha obtenido excelentes resultados en los cursos de recuperación de puntos y que deberían impartirse en los cursos previos a la obtención del permiso de conducir” apunta el Dr. Javier Llamazares, presidente de la Fundación Española para la Seguridad Vial.

Ocho de cada diez países europeos imparten formación vial reglada

El INTRAS de la Universidad de Valencia ha realizado un estudio dirigido por el Catedrático de Seguridad Vial, Luis Montoro, analizando como se hace la formación vial en 31 países europeos. Entre otras cosas, los datos indican que en el 80% de los países de Europa ya existe algún tipo de formación reglada para acceder el permiso de conducir.

Para Luis Montoro, sin embargo, “resulta sorprendente que España la formación vial no sea obligatoria para la obtención del permiso de conducir. Estar bien formados y conocer las normas y los riesgos (velocidad, alcohol, teléfono móvil, sueño, fatiga, cinturón, etc.), es la mejor estrategia para prevenir los siniestros viales – afirma el Catedrático de Seguridad Vial y presidente de Honor de Fesvial – De qué sirve la multa si el conductor no conoce las normas ni los peligros”.

De este estudio de la Universidad de Valencia se desprende la conclusión de que la mayoría de los países europeos reconocen la importancia de una formación teórico-práctica reglada y que las políticas internacionales de seguridad también han identificado la formación del conductor como un pilar clave en la reducción de muertes y lesiones en las ciudades y carreteras.

Se homologan los vehículos a nivel europeo por seguridad, pero no se unifica la formación de sus conductores

La armonización de los estándares de formación entre los estados miembros de la Unión Europea es crucial para garantizar que los conductores de los distintos países tienen un nivel similar de preparación y concienciación. Las disparidades en los requisitos de formación pueden traducirse en peligrosos desequilibrios en las habilidades y conocimientos de los conductores.

Estrategia de Seguridad Vial 2030: personas formadas y capaces

Los esfuerzos para establecer un Sistema Seguro que minimice los errores humanos, reforzando la seguridad desde el factor vehículo y el factor infraestructura, ha hecho que Bruselas ponga más énfasis en la necesidad de actuar a todos los niveles (viario, automovilístico y humano) para luchar en concreto contra un factor de riesgo cuyo papel en los siniestros graves no deja de aumentar años tras año, tal y como recoge el informe “Distracciones al volante”.

En este sentido conviene recordar que la Estrategia de Seguridad Vial 2030 de la Dirección General de Tráfico contempla entre sus pilares básicos los vehículos seguros y conectados, vías seguras y, por supuesto y sobre todo, personas formadas y capaces.

En este contexto según la encuesta ESRA (European Survey Research Association), entre el 65% y el 80% de los europeos cree que, a menudo, el uso manual del dispositivo móvil es la mayor causa del siniestro vial. España y Portugal lideran el ranking con el 80%.

Los datos y balances de siniestralidad vial indican que una proporción considerable de siniestros de tráfico, cercana al 90%, tienen su origen en errores humanos. Por tanto, el conocimiento de los riesgos y la concienciación sobre las graves consecuencias de vulnerar la norma ayuda a interiorizarla, refuerza su razonamiento y facilita su cumplimiento. Sólo la formación vial y los conocimientos adecuados permitirán que otros factores asociados a la conducción como la infraestructura, la conectividad o la tecnología, contribuyan de manera eficaz a reducir la siniestralidad vial.

“Conducir un vehículo es una actividad que comporta riesgo, para uno mismo además del resto de los usuarios, y requiere de todo nuestro conocimiento y atención, por lo que es esencial que los conductores estén preparados para esta responsabilidad. Es preocupante y sorprendente que algunas actividades que entrañan menor peligro requieran formación, mientras que una actividad de riesgo elevado y que se comparte con los demás, como es conducir un vehículo, no cuente con un estándar uniforme de formación obligatorio en toda la Unión Europea” afirma el Dr. Luis Montoro.

La Comisión Europea coincide con los expertos en seguridad vial, en la necesidad objetiva de reforzar la concienciación y formación vial de aspirantes y conductores.

“La Organización Mundial de la Salud recuerda que los siniestros de tráfico, -uno de los mayores problemas sanitarios, sociales y económicos de la sociedad actual-, son claramente prevenibles y evitables. Precisamente una de las mejores medidas para la prevención de los siniestros viales es la formación reglada y unificada, que contribuiría al objetivo de la Unión Europea de reducir a la mitad en 2030 el número de fallecidos y heridos en las carreteras y ciudades y contribuiría a que en el año 2050 se pueda llegar a alcanzar la aspiración de cero víctimas mortales”, concluye Javier Llamazares.